La vida de nuestra Fundadora Jeanne Chézard de Matel es la historia de una gran mujer cautivada desde su infancia por el amor de Jesús, el Verbo Encarnado.

Nació en Roanne, Francia el 6 de noviembre de 1596 de una familia acomodada de la sociedad francesa de su época.

Desde muy temprana edad sintió el deseo de la unión divina, y el Señor la fue preparando para su misión de fundadora, dotándola de un espíritu muy sensible a la acción de Dios en su vida y en la historia. Jeanne tuvo siempre el deseo de hacer la voluntad de Dios y descubrió que a través de la meditación constante de la Palabra de Dios y de la dirección espiritual le sería revelada su misión en la vida. Un día, estando en su casa en oración, el Verbo Encarnado le dijo:

“Hija, tú amas tu recogimiento, pero mi divina sabiduría piensa de otro modo, habiéndote destinado para instituir una Orden bajo mi Nombre, que honrará mi Persona Encarnada por amor a la humanidad.”

La vida de Jeanne Chézard de Matel es la manifestación de una serie ininterrumpida de experiencias del amor misericordioso, incondicional y gratuito del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Fue una mujer mística abierta totalmente a la acción de Dios en ella en toda circunstancia; sencilla y heroica a la vez; débil y fuerte, humilde y tenaz; hija obediente y fiel de la Iglesia; dotada de un profundo amor a sus hijas, por quienes fue capaz de ofrecerlo todo.

Recibió el don de comprender el latín, lo que le permitió centrar su vida en la Palabra de Dios.

Su amor a la Eucaristía la llevó a desear con toda su alma la unión transformante con Jesús, con quien vivió un amor esponsal.

Después de haber fundado varios monasterios de la Orden del Verbo Encarnado, Jeanne murió el 11 de septiembre de 1670 en París, Francia. La herencia que dejó a sus hijas y a todos los que compartimos el carisma que le fue dado como gracia de Dios, está plasmado en todos sus escritos, que son un tesoro muy preciado para nosotros:

  • Autobiografía

  • Diario Espiritual

  • Cartas a sus directores, hermanas, comunidades, etc.

  • Tratados sobre el Cantar de los Cantares, Los tres sagrados matrimonios y Los cuatro sagrados matrimonios.

  • Escritos varios, entre los que se encuentran las Constituciones para la Orden y para los Sacerdotes del Verbo Encarnado.

El 7 de marzo de 1992 el Papa Juan Pablo II la declaró Venerable, por haber vivido las virtudes cristianas en grado heroico.