Rama masculina de la Orden Verbo Encarnado

IDENTIDAD

Los Religiosos del Verbo Encarnado somos una Comunidad que, deseando vivir de acuerdo al Evangelio, hemos optado por seguir a Jesús en un estilo de vida consagrada, según el Proyecto que Dios inspiró a la Venerable Madre Jeanne Chézard de Matel. Por tanto, al igual que las Religiosas fundadas por Ella, asumimos la misma espiritualidad, nutriéndonos de la fuente carismática que ha legado a la gran Familia del Verbo Encarnado.

Por voluntad del Padre y con la gracia del Espíritu Santo, estamos llamados a “Ser apóstoles del Verbo Encarnado”, misión que realizamos a través de la contemplación, vivencia y anuncio de este misterio; para que el gran acontecimiento de la Encarnación del Hijo de Dios, sea conocido, aceptado en la fe y acogido con amor.

De la misma manera que los primeros discípulos, así también, como Rama Masculina, estamos dispuestos a seguir al Señor de manera incondicional, buscando vivir y actualizar la vida y enseñanzas del Señor, para identificarnos con Él, hasta dar la vida, amando hasta el final.

Como Rama Masculina de la Orden, optamos como las religiosas del Verbo Encarnado, llevar el mensaje de Jesucristo hasta los confines de la tierra (Hech. 1, 8), para que esta obra del Verbo Encarnado sea como una prolongación de su Encarnación.