IDENTIDAD

Las Religiosas del Verbo Encarnado tenemos a Jesús como el centro de nuestra vida.

Él nos consagra para enviarnos a colaborar en la extensión del Reino, y es a través de  Él que nos relacionamos con el Padre y el Espíritu Santo. Esta relación trinitaria es el fundamento y modelo de nuestra vida consagrada, que se caracteriza por ser contemplativa, comunitaria y apostólica.

  • Contemplamos el amor inmenso de Dios en la oración y en la meditación diaria de la Palabra.

  • Vivimos lo que contemplamos, reunidas en comunidad en el nombre de Jesús, sintiéndonos llamadas y amadas por Él.

  • Anunciamos lo que contemplamos y vivimos, llamadas a encarnar a Jesús en la historia mediante nuestro servicio apostólico, según la misión que la Iglesia nos ha encomendado.